Amigos de Peña Nieto proveedores de software espia

Ya antes de fundar Balam Seguridad Privada –el quince de mayo de 2012– y transformarse en distribuidor oficial, Ruiz Treviño solo tenía experiencia en el negocio de restaurants y bares. En las redes sociales acostumbraba a alardear su vida de mirrey. Zanzuri, por su lado, había trabajado en la industria del espionaje en Israel y Europa, conforme su currículo.

Balam es una de las compañías intermediarias que vendió al gobierno mexicano el controvertido software Pegasus, desarrollado por la compañía israelí NSO, cuyo propósito es inficionar teléfonos celulares mediante mensajes de texto para tomar el control del dispositivo, incluido su micrófono y su cámara.

En el mes de julio de dos mil quince Proceso descubrió que Balam Seguridad Privada –y su filial Conjunto Tech Bull– surtieron a diferentes agencias de seguridad mexicana material de intercepción, como un centro de mando desarrollado por Elbit, una de las primordiales compañías de Defensa de Israel.

Las agencias receptoras pertenecían a la Segregaría de Marina, la Procuraduría General de la República, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, la Policía Federal, como “una gran cantidad de procuradurías, incluyendo la del Estado de México”.

Meses ya antes, el seis de febrero de dos mil catorce, Balam Security sirvió de mediador en la venta de 2 aeroplanos de espionaje Dominator XP –fabricados por Aeronautics Ltd– a las Fuerzas Armadas de México. El negociador del contrato fue Zanzuri.

Este semanario asimismo descubrió, en la investigación global Panama Papers, que a inicios de dos mil quince Ruiz Treviño y Zanzuri pretendieron abrir 2 fideicomisos: uno en N. Zelanda –The Diamond Trust y The Sapphire Trust– y otro en Holanda, para evadir sus obligaciones fiscales y desplazar dinero desde cuentas abiertas en Suiza.

Para esto, contrataron los servicios del despacho panameño Mossack Fonseca y del letrado mexicano Alejandre Doporto, los dos expertos en la integración de estructuras offshore.

En el caso de que las autoridades emprendiesen una investigación, solo aparecerían como directivos de los fideicomisos empleados de Mossack Fonseca en N. Zelanda. Tenían todo calculado; aun un par de años ya antes crearon la firma llamada Orion Trust, exactamente la misma oficina puesta al servicio de Juan Armando Hinojosa Cantú, el constructor de la Casa Blanca de Lomas de Chapultepec de Angélica Rivera y Enrique Peña Nieto.

A fines de dos mil catorce un empleado de Balam Security se comunicó con la compañía italiana Hacking Team, una firma contrincante de NSO en el desarrollo de programas espías para gobiernos, para informarle que Balam Security representaba “una gran cantidad de empresas israelíes por el hecho de que uno de los dueños, Asaf Zanzuri, es de Israel”.

Los ficheros internos de Hacking Team, que WikiLeaks publicó en el mes de julio de dos mil quince –incluidos miles y miles de correos electrónicos–, muestran que Ruiz Treviño era el link de la compañía con agencias del gobierno mexicano.

En un e mail fechado el veintinueve de noviembre de dos mil catorce, un mediador israelí llamado Eric Banoun presentó a Ruiz Treviño como “uno de los mayores jugadores el día de hoy en el campo de las soluciones de inteligencia en México”, y también notificó que era el primordial negociador con la PGR, entonces al cargo de Jesús Murillo Karam.

En aquel entonces, Balam se hallaba en una situación difícil: había vendido –y cobrado– a la PGR por la venta de un bulto de quinientos infecciones del sistema Pegasus. No obstante, cuando NSO se enteró que la venta se había concretado, aumentó sus costes cincuenta por ciento . Balam procuró una solución que dejara reemplazar Pegasus; se aproximó con Hacking Team, que desarrollaba el sistema Remote Control System, capaz, como Pegasus, de tomar el control de los dispositivos móviles.

En su edición del miércoles veintiuno, el jornal Reforma notificó que, a pesar de una serie de inconvenientes, Balam por último pudo vender Pegasus a la PGR. El presupuesto asignado para esa adquiere fue de mil cuatrocientos ochenta y cinco millones de pesos, mas el costo pudo ser mayor.

En el mes de septiembre de dos mil dieciseis, el diario The New York Times notificó que el gobierno mexicano había pagado quince millones de dólares americanos en dos mil catorce por el sistema de espionaje, equivalente a doscientos dos millones de pesos, al género de cambio de entonces.

Conforme los correos de Hacking Team filtrados por WikiLeaks, Ruiz Treviño asimismo intervino en la negociación para aprovisionar equipos de seguridad a cuando menos 5 estados de la República: su e-mail apareció en la negociación de contratos para el Estado de México, Chiapas, Baja California, Puebla y Michoacán