Desean sacar a Trump del poder con artimañas

Una “grave inestabilidad emocional” del gobernante lo hace “incapaz de servir seguramente” en su cargo actual, aseguran treinta y cinco siquiatras de Estados Unidos en una carta abierta.

35 supuestos especialistas en siquiatría comparten su preocupación por la salud mental del presidente de U.S.A., Donald Trump, según expresó el 9 de febrero un columnista del diario ‘The New York Times’. A través de una carta enviada a exactamente la misma redacción, han declarado su apoyo a la aserción de que el mandatario tiene ganas de “machacar la oposición bajo los pies”.


El primero en la lista de los firmantes, el analista emérito del Instituto Psicoanalítico de la ciudad de Boston especializado en adicciones Lance Dodes, ha publicado la misiva en su web, además de haberla mandado al mismo periódico neoyorquino.

El colectivo acepta que está desobedeciendo la Regla Goldwater del año 1973, un artículo clave del código ético con el que la Asociación Psiquiátrica Americana prohibió a los miembros del gremio valorar a figuras públicas. La justificación es que “está demasiado en juego para continuar en silencio”, según reza la carta.

“El alegato y las acciones del señor Trump demuestran una incapacidad de permitir opiniones discordantes con las suyas, lo que le provoca reacciones de saña”, aseveran los autores. Además, en su entender, el mandatario es inútil de sentir empatía.

Puestos juntos, revela la publicación, estos rasgos “distorsionan la realidad” en la percepción del individuo y también inducen su confrontación con los hechos y sus transmisores, sean cronistas o bien científicos. Los siquiatras no descartan que estos ataques aumenten en función de cómo las circunstancias contribuyan al “mito de la grandeza personal” en Trump.

Sin entrar en detalles del “alegato y las acciones” de Trump, los treinta y cinco se atreven a diagnosticarle una “grave inestabilidad emocional”. Con este motivo, lo reconocen “incapaz de servir con seguridad como presidente”.

Con mucha antelación respecto a su campaña presidencial, el propio Trump puso en duda en el dos mil catorce la salud mental de su precursor, Barack Obama. El motivo fue la negativa del entonces presidente a cerrar el tráfico aéreo procedente del oeste de África frente a un brote ébola. A su vez, un exasesor de Obama tildó a Trump de “sicópata” en plena campaña electoral del 2016.