Peña suplica ayuda a obispos para su primo y estos lo mandan por un tubo

Ante una suplica vacia y convenenciera de Peña Nieto para que los obispos ayuden a su primo Alfredo del Mazo la respuesta es clara. Para la iglesia este es un peligro enorme, pues aceptar las dadivas del PRI indicaria para un sector de la poblacion muy creyente pero tambien muy harto de la corrupcion que si bien dios existe la iglesia no lo representa.

“Elecciones de escándalo”, tituló el semanario ‘Desde la fe’ su editorial del domingo, que habitúa a ser la postura de la Arquidiósesis Primada de México, donde censura que las elecciones estatales en tres estados y municipales en Veracruz costarán 4 mil millones de pesos, y desliza además una crítica velada a Peña. “La pregunta es: ¿para esto se emplea el dinero del gasolinazo?”.

Es claro que el dinero del gasolinaso de ocupan para las elecciones de este año y preparando para las que siguen, sobre todo para las del Estado de México que nunca habian sido tan caras, ni cuando Peña fue elegido gobernador y por buena razon, hasta ahora el Estado de México ha sido un bastion PRIista, es ahora cuando tienen de verdad posibilidad de perderlo y por lo tanto ocupan todos los favores que han dado con tal de conservar el poder.

Además, sin mencionar al PRI y a Peña, el semanario de la Iglesia critica que “la manipulación, clientelismo y compra arrogante y atrevida de votos; entrega de despensas y teléfonos celulares, como la distribución de tarjetas y monederos electrónicos, se unen al empleo electorero de programas de desarrollo social, condicionando los beneficios a cambio de copias de credenciales de votante, lo que, a propósito, es un delito”.

Añade: “La población del Estado de México –donde prácticamente la mitad vive en pobreza– se encuentra arrasada por el crimen y la impunidad. De esta forma es, la entidad que dejará la presente administración vive asediada por hampones, y prácticamente existen localidades en virtual toque de queda. En 2016, el Estado de México fue apabullado con cerca de tres mil homicidios, y es primer lugar nacional en el índice de feminicidios”.

Además: “Los mexicanos somos nuevamente testigos de elecciones caras que nos cuestionan si de verdad valió la pena una reforma estructural político-electoral, cuando los hilos de este proceso se mueven por quienes controlan millonarios recursos que avientan como migajas. Emplear electoralmente el hambre, además de ser inmoral, es una de las peores faltas sociales que implican la destrucción de la democracia, poniéndola al cargo de camarillas y dinastías agarradas a un poder que se niegan a dejar”.

“Desde la fe” concluye: “Usar la pobreza de los mexiquenses puede provocar el encolerizo popular, como poner bajo peligro la paz social y esporádicamente la legitimidad de los resultados de los próximos comicios”. Miembros de una “camarilla y dinastía frecuente al poder”, la del Grupo Atlacomulco, a Peña y a su primo Del Mazo no les fue bien con los obispos.

Por lo que la escena, en Los Pinos, revela la claudicación de un jefe de Estado. Además la desesperación de un político en desahucio:

El presidente Enrique Peña Nieto, a la vera de su investidura y con la solemnidad del fiel católico, hace una reverencia ante cada uno de ellos de ellos de los obispos y les besa el anillo, símbolo de autoridad divina. Pero frente al cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo de Tlalnepantla y quien ambiciona ocurrir a Norberto Rivera en la Arquidiócesis de México, tiene una deferencia adicional: Se le arrodilla antes de besarle el anillo episcopal.

El viernes 31 de marzo, Peña Nieto reunió en la casa Miguel Alemán de la residencia presidencial a los obispos de las diócesis del Estado de México y de Ciudad Altamirano, Guerrero, limítrofe con esa entidad que el último día de la semana 4 de junio tendrá elecciones de gobernante y cuyo aspirante priista es Alfredo del Mazo, su primo, bajo peligro enorme de derrota

Testigos de lo sucedido en Los Pinos revelan que Peña Nieto mandó traer a los obispos en camionetas de mucho lujo colmadas de regalos –arte, prendas y enseres religiosos–, y en su momento deslizó, adulador, la oferta de otros apoyos a sus necesidades: “El gobierno quiere acudir a la Iglesia”. Solo dos de los obispos, conforme asistentes, le tomaron la palabra a Peña Nieto, conocedor de los apremios terrenales: El obispos de Toluca, Francisco Javier Chavolla, y el cardenal Aguiar Retes, quienes tuvieron palabras cálidas para el anfitrión, demandante de ayuda para evitar la capitulación de su primo, que sería además la suya y del régimen.

–¿Sobre qué conversaron? –le preguntaron los cronistas a Aguiar, al terminar la misa en la catedral de Tlalnepantla, ayer domingo.

–Sobre el mensaje. Sobre todo lo que abordamos  ahí en el mensaje, lo explicamos, lo compartimos. Estamos en un diálogo muy abierto.

Y sí: La invitación de Peña a los obispos a Los Pinos debió ver con el pronunciamiento emitido el jueves treinta de marzo, un día antes de el comestible, y en el que pidieron honestidad y transparencia a los aspirantes a gobernante, pero además conversaron de darle auxilio, desde el púlpito, a Del Mazo.

Múltiples de los religiosos tienen cariño por la aspirante de Morena, Delfina Gómez Álvarez, quien fue catequista en Texcoco y con quien se han reunido algunos de ellos. Hasta el virtual aspirante presidencial Andrés Manuel López Obrador ha sido invitado a dialogar con determinados obispos. Del Mazo no les complace y a Peña no le excusan su iniciativa a favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Además de Aguiar y Chavolla, asistieron los obispos Juan Manuel Deshonra, de Texcoco; Héctor Morales Sánchez, de Nezahualcóyotl; Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, de Ecatepec; Guillermo Ortiz Mondragón, de Cuautitlán; Francisco González Ramos, de Izcalli; Guillermo Escobar Galicia, de Teotihuacán; Víctor René Rodríguez Gómez, de Val de Chalco; Raúl Gómez González, de Tenancingo, y Juan Martínez García, de Atlacomulco.

A la reunión con Peña asistieron también Maximino Martínez Miranda, de Ciudad Altamirano, Guerrero, y los obispos auxiliares de Tlalnepantla, Efraín Mendoza Cruz y Jorge Cuapio Bautista, quienes suscribieron el pronunciamiento emitido la víspera sobre honestidad de los políticos y que citó palabras del Papa Francisco en su pasada visita a México: “Un futuro esperanzador se forja en un presente de hombres y mujeres justos, francos, capaces de empeñarse en el bien común”.

La súplica de Peña a los obispos de la Iglesia para apoyar a Del Mazo se tradujo, dos días tras la reunión, en una durísima crítica al millonario despilfarro de su gobierno y el del Estado de México precedente al principio de las campañas, iniciadas este lunes, y a las “camarillas y dinastías agarradas a un poder que se niegan a dejar”.